Junto con el crecimiento de la masa laboral
femenina, vemos como las industrias dedicadas a la infancia también lo hacen:
el rubro más lucrativo en el mundo son los niños.
Y no solo los que van al super y salen con
yogures y cajitas de un sinfín de dulces en formas de personajes de películas o
los que pasan el fin de semana en los malls y consiguen un nuevo juguete; si no
también aquellos que van en su coche, llorando o “aleteando” por el impacto que
les produce el vibrar del coche junto con un sinfín de estímulos que no están
preparados para recibir. Esos bebés también son unos consumistas: de
cascabeles, móviles de coche y cuna, peluches, gimnasios, mesas interactivas,
cuentos con sonidos y texturas, etc.
Pero existe una gran diferencia entre bebé y
niño, una diferencia que los padres hemos creado a medida que crecen: un bebé
no necesita nada de los juguetes que le compran, un niño si.
Me explico, un niño, digamos de unos 7 años, ya
ha vivido esos 7 años rodeado de juguetes y ha aprendido que son estos los que
le corresponden para su juego y aprendizaje, sin juguetes nuevos, paramos su
exploración, aprendizaje y entretención. Un bebé, llega al mundo expectante a
lo que sus pares humanos le mostraran y que él pondrá en práctica
paulatinamente, viene preparado para observar y comenzar a imitar como buen ser
sociable que es. Sin tomar en cuenta su primera limitante que son las cunitas,
sillitas y demás carritos donde los bebes permanecen estáticos sin posibilidades,
el niño observa como mamá y papá se mueven, comen tomando su tenedor, como se
sirven líquidos de vasos, lavan ropa, lavan loza, se bañan, etc. Y que recibe
el bebé para comenzar su práctica: cascabeles suaves, cubos para hacer
torrecitas, gimnasios para estar acostado de espaldas mirando unos monos
colgando.
Y los platos, las ollas, las carteras, los
envases de crema, los aros, los zapatos? Cómo puede aprender a vestirse si no
tiene ropa a su alcance, como comerá solo si no tiene servicios para jugar,
como se volverá un ser sociable si no les dejan???
Los bebés tienen la necesidad básica del juego,
actividad que durante toda la infancia es el mecanismo de aprendizaje del niño
y no una mera entretención como en los adultos. Las expectativas y aprendizaje
de ellos se ve limitada en el momento que los dejamos solo con sus juguetes
Fisher Price o Lamaze, su aprendizaje se ve enriquecido al dejarlo jugar con
paquetes y cajas de alimentos, las ollas y los servicios, cuando los dejamos
trepar los sillones y buscar formas de alcanzar objetos en vez de estar en un
corral o espacio “preparado” para ellos.
El juego como practica social es vital, para
ello no necesitamos gastar fortunas en juguetes ni en jardines infantiles que
“enseñen” a sociabilizar, solo basta con dejarlos libres para explorar, moverse
y manipular las cosas que la vida real les ofrece, no es casualidad que sean
esos los objetos que siempre quieren. Esto no significa hacerlo correr riesgos
innecesarios, pero si confiar en su capacidad. Así, no será raro ver un bebe de
18 meses poniendo mantequilla al pan,
apilando platos o colgando la ropa mojada.
Familias Homoparentales
Así como
crece nuestra sociedad, crecen nuestras realidades familiares.Hoy en día, las
familias con un padre, una madre e hijos, ya no son lo común, las aulas de
nuestros colegios acogen niños con solo una madre, un padre, una madre y un
padrastro, una madrastra y un padre, abuelos, dos madre, dos padres, etc. La
mayor parte de las veces como padres nos enfocamos en los componentes de las
diferentes familias y discriminamos sin tener conocimiento, enseñamos con el
ejemplo y alentamos a nuestros hijos, sin querer, a discriminar.
Hace
algunos años, niños con solo una madre eran llamados ”huachos”, niños viviendo
con abuelos o tíos, “huérfano”, términos casi obsoletos hoy en día.
Desde
siempre, pero más visibles hoy en día, han existido familias homoparentales. Sus hijos
asisten a escuelas o colegios regulares y muchas veces, deben afrontar
situaciones de bullying por la falta de información existente. La gente piensa
que niños criados por familias homoparentales
están siendo criados por familias enfermas mentalmente, que madres
lesbianas son menos maternales que las heterosexuales por lo tanto menos
capacitadas para criar, o que niños criados en estas familias presentan
problemas de identidad de género u otros relacionados.
La verdad es que todos los estudios muestran que los
niños criados en familias homoparentales no difieren de sus pares criados en
familias heteroparentales. Lo importante
en una familia es la calidad de la relación cuidador/niño y no la orientación
sexual de los padres.
La homosexualidad, una enfermedad?
“La homosexualidad no implica impedimento alguno para
emitir juicios, estabilidad emocional ni mental, ni ningún tipo de capacidad o vocación”.
Hace años la Asociación Psiquiátrica Americana y la Asociación Psicológica
Americana sacaron de sus listas la homosexualidad como un desorden mental o
enfermedad de algún tipo. Es simplemente una forma más de amar.
Lesbianas, menos maternales?
Estudios demuestran que los hijos de padres o madres
gay, no muestran ninguna diferencia significativa de sus pares. Pero dichos
estudios, también han demostrado que si existen diferencias en la crianza: las
familias homoparentales son más conscientes de sus patrones de crianza, que sus
pares heterosexuales.
Problemas de identidad de género, comportamiento u
orientación de niños criados en familias homoparentales?
No existe evidencia alguna de que niños con dos madres
o padres tengan alguna dificultad en su identidad de género, es decir, en
reconocerse como hombre o mujer. En cuanto al comportamiento que implica cada
genero, tampoco existe diferencia entre niños de familias homoparentales o
heteroparentales, los niños y niñas demuestran limites típicos en sus roles
dependiendo el genero. Y en relación a la orientación sexual, la gran mayoría
de los hijos de lesbianas o gays, son heterosexuales, no existe diferencia en
la taza de homosexualidad según orientación sexual de los padres.
En general, en las habilidades sociales, tampoco
existe diferencia entre niños de familias homoparentales y heteroparentales,
excepto que en las primeras, los niños son más tolerantes y empáticos.
Si buscamos un mundo en donde el respeto sea para todos,
debemos actuar informados y dar el ejemplo a nuestros hijos. Fomentar el odio
hacia cualquier tipo de diferencia, ya sea de genero, raza, religión u
orientación sexual, es olvidar el respeto y los cimientos sobre los que hemos
criado a nuestros hijos.
AUTOPRESERVACIÓN Y SOCIABILIDAD.
Recobrar el valor de la
maternidad en las sociedades de hoy, es ciertamente, una urgencia. Los hijos
del mundo están viendo sus necesidades y su desarrollo completamente menoscabado
y atrofiado debido a los nuevos estilos de vida
En casi todos los países
occidentales se escucha la nueva revolución de las madres, aquellas que optan
por el cuidado y buen desarrollo de sus hijos, mujeres que optan por la
maternidad consciente y con apego.
Actitudes y procedimientos tan
valiosos como amamantar y llevar en brazos al bebé, se ponen en boga y términos
como lactancia prolongada y un sinfín de porta bebés ergonómicos: fular, bandolera,
mei tai, etc, pasan a formar parte de un nuevo círculo social.
Pero aun falta, falta un
cambio radical en la mirada y actitud hacia nuestros bebés. Con seguridad, al
recibir a nuestros bebés por primera vez en nuestros brazos surge el
pensamiento de que acabamos de recibir un tesoro hermoso, pequeño, indefenso,
que depende enteramente de nosotras para sobrevivir y aprender todo lo que la
sociedad ha creado, a nadie se le ocurre pensar que hemos recibido una persona
capaz de autopreservarse y sociabilizar, es decir, comportarse de manera
correcta en su grupo de pares y adultos, de manera innata.
“Nuestro bebé recién nacidos
es innatamente un ser social y cooperador, con un fuerte instinto de preservación.”
Cuando un bebé llora y es atendido rápidamente
por una madre amante, no solo le damos la seguridad de que sus necesidades serán
siempre satisfechas y que siempre estará bien, por sobre todo e igualmente
importante, le hacemos saber que es un ser capaz de autopreservarse. Así, sabe que su llanto lo mantendrá con vida
porque es capaz de detectar sus necesidades (hambre, frio, soledad) y buscar la
solución: mamá.
Al crecer, este instinto
continua y se da a notar no solo a través del llanto si no en su comportamiento
general. Un bebé libre de explorar su entorno cercano y cotidiano, ya sea arrastrándose,
gateando o caminando, que se le permite manipular una taza, asomarse a la tina,
entrar en la cocina, tomar cosas del suelo del parque, incluso, intentar ponerle
mantequilla al pan, es un niño que no realizara acciones que atenten contra su
bienestar: no se cortara, no se caerá de cabeza a la tina, no comerá algo que
dañe su estomago, en fin, como ser con un alto instinto de preservación, no
dañara su ser.
Nuestro bebe también es un ser
social innato, y no necesita de padres expertos que lo moldeen y restrinjan
utilizando variadas técnicas para que “aprenda como comportarse”. Como ser
sociable, la observación de los demás le dará la información de cómo comportarse.
Claro, si es un bebé que pasa la mayoría del tiempo alejado, es decir, en
coche, silla de juego, corral, cuna, etc, jamás tendrá la oportunidad de
observar y desarrollar sus habilidades sociales. Un bebé necesita estar ahí
siempre: en la mesa a la hora del té, lavando platos, barriendo el piso,
conversando con las visitas, si no será un niño convencido de que es incapaz de
auto preservarse y carece de valor entre sus pares y mayores mientras no
aprenda lo que le dicen sus padres.
Agreguemos a la lactancia
prolongada y el porteo, la autopreservación y sociabilidad innata de nuestros
bebés y dejemos que nos impresionen.
Deberes de los padres
La mayoría de las veces, los padres consideran que sus deberes son solo dar techo, comida , ropa y educación. Es mas, generalmente usan estos argumentos para demostrar lo buenos padres que son. Un padre y una madre informados y conscientes de su rol como criadores/creadores, tienen presente que los padres tienen deberes, ademas y mas importantes que los anteriores:
- Los padres conscientes satisfacen las necesidades de contacto físico de sus niños y saben que no los van "estropear" o a "malcriar" de esta manera.
- Los padres conscientes aceptan toda la gama de emociones de sus hijos y los escuchan sin juzgarlos, permitiendo las expresiones de sus sentimientos. Se dan cuenta de que no pueden prevenir toda la tristeza, la rabia o la frustración de sus hijos, y no intentan parar las manifestaciones de sus sensaciones dolorosas, expresadas a través del llanto o las rabietas si no mas bien, ayudan a que sus hijos las comprendan y puedan darles un nombre.
- Los padres conscientes ofrecen el estímulo apropiado en función de la edad de sus hijos, y confían en la habilidad de sus hijos para aprender a su manera y a su propio ritmo. No intentan apresurar a sus hijos rápidamente hacia nuevas etapas en su desarrollo, aceptan y comprenden sus procesos madurativos.
- Los padres conscientes ofrecen motivación a sus hijos para que aprendan nuevas habilidades, pero no juzgan sus logros con críticas o "alabanzas evaluativas".
- Los padres conscientes pasan tiempo todos los días con sus hijos, dándoles su completa atención. Durante este tiempo especial y cualitativo, observan, escuchan, responden, y participan en el juego de sus hijos (cuando son invitados), pero evitan dirigir sus actividades.
- Los padres conscientes protegen a sus hijos contra los peligros, pero no intentan prevenir todos los errores, problemas, o conflictos de sus hijos.
- Los padres conscientes animan a sus hijos a resolver sus problemas de forma autónoma y les ayudan solamente cuando están necesitados. No solucionan los problemas de sus hijos para su propia satisfacción.
- Los padres conscientes fijan fronteras y límites razonables, dirigen suavemente a sus hijos hacia comportamientos aceptables, y consideran las necesidades de todos cuando solucionan un conflicto. No controlan a sus hijos con sobornos, recompensas, o amenazas de ninguna clase.
- Los padres conscientes saben cuidar de sí mismos, y son honestos con sus propias necesidades y sentimientos. No se sacrifican hasta el punto volverse resentidos.
- Los padres conscientes se esfuerzan en darse cuenta de las maneras en las cuales su propio dolor de la niñez interfiere con su capacidad para ser buenos padres, y hacen esfuerzos conscientes para evitar pasar sus propias desdichas o faltas a sus hijos.

Criar
Criar un
bebe humano es lejos una de las tareas mas arduas, es un trabajo que involucra
a la persona en su totalidad, 24 horas al dia, 7 dias a la semana , sin un
manual de ayuda y mil consejos que no son coherentes entre si y muchas veces
sospechamos que no son la forma correcta de proceder.
Porque hoy
en dia las madres llegan del pediatra a consultar la web sobre el
diagnostico? Por que prefieren preguntarle
a una amiga antes que a un psicólogo?
La cantidad
de información en como convertir un bebé humano en adulto es inmensa: como
ponerlo a dormir, cuantas horas, cuanto darle de comer, que darle, a que hora,
como entretenerlo y estimularlo, etc, pero sus resultados son muy pobres ,
generalmente involucran muy poco a la madre y no cuentan con respaldo
“científico”.
El ser
humano lleva miles de años en la Tierra, miles y miles de generaciones han
criado con mejor o peor resultado, pero algo si es seguro: La sociedad de hoy
en día, a pesar de sus avances, es mas desapegada, sola e individualista que
antes. La razón: una crianza desapegada , desinformada y abandonada.
Cual es la
diferencia entre una madre y su bebé hoy y una madre y su bebé en la
prehistoria?
Entre los
bebés nada, entre las madres años de cultura. Erroneamente pretendemos incertar
a nuestros bebés en nuestros canones culturales desde sus inicios, sin tomar en
cuenta que su ser y sus necesidades continúan siendo las mismas que hace
millones de años: el bebé no sabe nada de normas y canones culturales! Estos
los ira aprendiendo poco a poco, de manera positiva, solo si su madre le da la
oportunidad.


